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martes, 6 de diciembre de 2011

Frases de Indio Solari


Y llorará en su corazón Como un nazareno del Cuzco…
P.R. – Luzbelito y las sirenas

La vida sin problemas es Matar el tiempo a lo bobo…
P.R. – Luzbelito y las sirenas

No supo repartir sus fichas y su cielo ennegrece.
P.R. – Cruz diablo!

El tipo maduró pronto Y se pudrió bien temprano…
P.R. – Cruz diablo!

Su rocanrol sangra oídos…
P.R. – Cruz diablo!

Es una de esas noches Donde a todos nos gusta La misma bailarina,…
P.R. – Ella baila con todos

Le prohibieron la manzana. Sólo entonces la mordió. La manzana no importaba, no, Nada más la prohibición…
P.R. - Fanfarria del cabrío

Mi amor, la libertad es fanática. Ha visto tanto hermano muerto, tanto amigo enloquecido Que ya no puede soportar La pendejada de que todo es igual,…
P.R. – Blues de la libertad

Soñas la hoguera donde siempre sos la leña…
P.R. – La dicha no es una cosa alegre

¿Cuánto tiempo más vas a estar
Esclavizado así, refugiado en tu soledad?
P.R. – La dicha no es una cosa alegre

Estás hundido a fondo, a fondo.
P.R. - La dicha no es una cosa alegre

Lastimás tu corazón Porque ella te ha abandonado. Quedaste mordiendo el aire solo y sin dolor…
P.R. - La dicha no es una cosa alegre

La mujercita que amás, Esa suave flor judoca, La va de maga zulú Y combina tus venenos Haciéndose la ingeniosa, odiosa, siempre fiel.
P.R. – La dicha no es una cosa alegre

Mientras la vida se va, Ay, mientras la vida pasa Sin darte cuenta ahí estás Con tu cara de colgado…
P.R. - La dicha no es una cosa alegre

Tu ángel guardián es, de todos, el más tonto que hay. Tenés la mejor mano Para sellar tus labios….
P.R. - La dicha no es una cosa alegre

El fernet


El fernet es una bebida alcohólica amarga elaborada a partir de varios tipos de hierbas (mirra, ruibarbo, manzanilla, cardamomo y azafrán, entre otras), que son maceradas en alcohol de uva, filtradas y añejadas en toneles de roble durante un período que puede ser de 6 a 12 meses. Su graduación alcohólica es del 45% y posee un color oscuro y un aroma intenso.

Originalmente era sólo una bebida digestiva pero actualmente suele servirse como aperitivo antes o como digestivo después de una comida, también puede servirse con el café y el café expreso. Si bien puede consumirse puro, dado su sabor y contenido alcohólico lo más usual es beberlo combinado con soda, agua mineral o mezclado en cócteles, en especial con gaseosa cola. Debido a su lista de ingredientes pueden prepararse una serie de remedios caseros con fernet para el tratamiento de dolencias que incluyen molestias menstruales y gastrointestinales, resaca, cólicos del bebé, y (anteriormente) el cólera.

HistoriaSu
origen se remonta a mediados del siglo XIX, y hay varias versiones sobre cual sería el verdadero. Hay quienes sostienen que fue creado en Francia, otras versiones indican que fue en Checoslovaquia, pero la mayoría nos lleva a Italia, más precisamente en Lombardía. Hay quienes dicen que fue creado por un boticario austríaco de apellido Fernet. Otra versión es relatada por una de las empresas más antiguas en la elaboración de esta bebida: Fratelli Branca, quien le atribuye la invención la joven María Scala en Milán en 1845. María luego se casó con el farmacéutico Bernardino Branca, tomó su apellido y de ahí el nombre del licor. Fernet Branca se sigue produciendo en Milán por la empresa Distillerie fratelli Branca (Destilería de los hermanos Branca y Teitel), propiedad de la familia Branca. Según la tradición, fernet deriva de la locución Milanesa "fer net", o "hierro pulido", por la placa de hierro al rojo vivo que originalmente se usaba para preparar el licor. También hay hipótesis de que la receta original era de un Dr. Fernet, sueco, pero esto no está confirmado.

Fernet en Argentina
La bebida fue llevada a la Argentina por los inmigrantes italianos, que la consumían tanto con fin medicinal como digestivo. El uso del fernet luego se extendió como aperitivo, combinado con agua, soda, vermú rojo o en cócteles, siendo en la actualidad el más bebido el que surge de la mezcla de fernet con gaseosa sabor a cola, popularizado a fines de los años 1980.

El consumo de fernet está hoy muy arraigado en Argentina: según la "Cámara Argentina de Destiladores Licoristas"[1] en 2009 se produjeron en el país alrededor de 25 millones de litros de “amargos, bitter y fernet”, de esta producción se consume aproximadamente el 35% en el Gran Buenos Aires (cuya población es de aproximadamente 14 millones de habitantes ) y un 30% en la provincia de Córdoba.[2] [3] (con una poblacion aproximada de 3 millones de habitantes ).

Es importante conocer la diferencia de los distintos fernet que se fabrican en este país, dado que según la técnica de elaboración es el valor que alcanzan en el mercado, los de más bajo costo son elaborados en forma artificial o sin maduración y pocas hierbas, en cambio los de más alto precio son productos elaborados con mayor cantidad de hierbas y maduración mínima de un año (1882, Branca, Ramazotti, Spitz, Cinzano, Viterbo).

Existen varias empresas que fabrican esta bebida: Branca, Mastrolorenzo, Vittone y Venetto de Fratelli Branca, Fernet 1882 de Porta Hnos (Córdoba), Cinzano y Lusera de Cepas Argentinas (San Juan), Capri y Ramazzotti de Pernod Ricard, Pini e Imperio de Licores Argentinos, Ottone de Peters, El Abuelo de Sáenz Briones, Cazalis de Cinba, Viterbo de bebidas Miguel Bizzarri y Bari de Servamsur SA.

Fernet en el mundo
Dentro de Italia con la palabra "fernet" se hace referencia solo a la bebida de marca Branca, sin embargo, productos italianos como Martini o Luxardo son exportados bajo ese nombre.

En italiano se usa la palabra "Amaro" (amargo) y existen numerosas marcas: "Distillerie Fratelli Branca", ubicada en la ciudad de Milán, "Averna", "Lucano", "Montenegro", "Cynar", "Luxardo" de Padua, Martini de Turín, "Amaro del capo". En la República Checa, el "Fernet Stock" en sus dos versiones, el natural y el citrón con ligero sabor a limón. En este país se lo consume en tragos, o mezclado con hielo y agua tónica, trago conocido como "Bavorské Pivo" (Cerveza Bávara) o "Bavorák". En la ciudad de San Francisco (California) se ha vuelto muy popular en los últimos años: el fernet es bebido servido en tragos, seguido de otro shot de ginger ale.

Popularidad
El golfista argentino Ángel Cabrera, quien en 2007 ganó el U.S. Open, declaró en un reportaje a un medio estadounidense que le gustaba tomar fernet con Coca Cola. Incluso, ha confesado haber sido echado de un restaurante en Italia, durante un abierto, porque al dueño le pareció extremadamente vulgar que mezclara Coca Cola con Fernet Branca.[4]

El popular grupo argentino de rock Vilma Palma E Vampiros, grabó una canción referente a esta popular bebida, en su disco Fondo profundo (1994); la canción lleva por nombre "Fernet con Coca".

El fernet Branca es el tema de una rutina cómica de Bill Cosby con el mismo nombre, del álbum Fat Albert, en el que describe sus propias experiencias con la bebida.

En la serie "A bit of Fry and Laurie" (Hugh Laurie, el actor que tiene el papel de Doctor House), en el segundo capítulo de la cuarta temporada, se prepara una bebida que incluye fernet Branca.

El personaje principal de la película Las noches de Cabiria, dirigida por Federico Fellini, consume fernet.

Ademas en la actualidad hay un tema popular titulado "Asado y Fernet" del grupo Los Caligaris que a pesar de ser antiguo es un clasico entre la salida argentina. Refiere al fernet y al asado como una costumbre tipica argentina.

Cócteles
El fernet puede reemplazar a los amargos en ciertas recetas; por ejemplo, el Cóctel Fanciulli es un Manhattan con fernet en vez de Amargo de Angostura.[5] El Toronto es otra variante del Manhattan hecha con whisky, fernet y amargos.

En los años 20 Ada Coleman, jefa de barra del Hotel Savoy popularizo el coctel Hanky Panky elaborado a base de partes iguales de london dry gin y vermouth, con la adicion de unas gotas de fernet y un twist de naranja. Este coctel ha resurgido timidamente en los ultimos tiempos en bares especializados de los EEUU.

El chef Fergus Henderson ofrece una receta llamada "Un milagro", que se aproxima al Branca-Menta, combinando dos partes de fernet con una parte de licor de menta y hielo. La receta declara que este cóctel se puede usar como cura para los excesos, pero no especifica si son excesos gustatorios o alcohólicos.[6]

Una variación sobre la base del fernet con gaseosa sabor cola consiste en agregarle jugo de limón o incluso reemplazar la bebida cola por gaseosa sabor lima-limón, este caso más popular en la versión de fernet saborizado con menta.

En Chile, es utilizado para estocar un cóctel llamado Terremoto, el cual es preparado (además del fernet) a base de vino pipeño y helado de piña.

Me Cago en Mil Putas Quiero Fernet con Coca

sábado, 15 de octubre de 2011

Zero




El Mitsubishi A6M "Zero" fue un caza embarcado empleado por la Armada Imperial Japonesa desde 1940 hasta 1945.
Aunque el nombre en código oficial de los Aliados era Zeke (pronunciado Zik en inglés), es universalmente conocido como Cero (o Zero en inglés) por su designación naval japonesa: caza embarcado Tipo 0, rei shiki kanjo sentoki (零式艦上戦闘機 (rei=cero, shiki=tipo, kanjo=embarcado, sentoki=caza). Los japoneses tenían una contracción oficial de Rei sentoki ("caza cero"), Rei-sen, pero utilizaban más familiarmente la de Zero-sen, pues las palabras inglesa "zero" y francesa "zéro" fueron introducidas en Japón desde finales del siglo XIX, cuando el Japón de la era Meiji empezaba a recibir ingenieros y científicos franceses e ingleses con la intención de constituirse una industria y un ejército modernos y poderosos.

Nacido de una petición de un caza naval en mayo de 1937, el primer prototipo pudo despegar para las pruebas de vuelo en marzo de 1939.

Una combinación de excelente maniobrabilidad y un muy largo alcance hicieron de él uno de los mejores cazas de su época, ganando una reputación legendaria, pero la fragilidad de su diseño, en aras de un peso reducido, y la falta de motores más potentes acabaron por condenarlo frente a oponentes cadavez más capaces.

Códigos de identificación

Código de proyecto
A partir de 1931, cuando un avión militar japonés (destinado ya sea al Ejército Imperial o a la Armada) empezaba a ser concebido en las mesas de diseño de los ingenieros aeronáuticos, se le atribuía un nombre de proyecto basado en el año en curso del reino del emperador. En el caso del A6M el reino en curso era el del Emperador Shōwa, cuyo verdadero nombre era el hoy en día bien conocido Hirohito. Al número de ese año se le llamaba el número Shi. El Mitsubishi A6M, antes de llamarse así, antes incluso de determinarse si iba a ser fabricado por la empresa Mitsubishi, fue un proyecto de caza embarcado lanzado en el duodécimo año de la era Showa (1937). Su nombre de proyecto fue pues Caza embarcado 12 Shi.

Código de tipo de aparato
Utilizado por la Armada y el Ejército a partir de 1939, este código atribuía un número de tipo a cada avión japonés, número basado en las dos últimas cifras del año del calendario imperial japonés en que el aparato entraba en servicio. Por ejemplo el Mitsubishi G3M fue un bombardero-torpedero entrado en servicio en el año 2596 del calendario imperial (1936), recibió en consecuencia el código de identificación Bombardero-torpedero de tipo 96. El Mitsubishi A6M entró en servicio en el año 2600 del calendario imperial (1940). Para los aviones entrados en servicio en ese año se ignoró el doble cero y se les llamó simplemente de tipo 0. El A6M fue por tanto el Caza embarcado de tipo 0. Este sistema de designación fue el que le dio al Cero su nombre más popular, tanto entre las tripulaciones que lo pilotaron como entre sus adversarios.

Código de la Armada Imperial
Cuando un aparato entraba en servicio en la Armada Imperial, ésta le atribuía su propio código de identificación. El código de la Armada estaba basado en una serie de cuatro caracteres: una letra que correspondía a un tipo de aparato ("A" en el caso de los cazas embarcados), una cifra que correspondía al número de modelos diferentes habidos hasta ese momento (el Mitsubishi A6M fue el sexto caza embarcado en entrar en servicio en la Armada Imperial Japonesa), una letra, la inicial del nombre del fabricante ("M" en el caso del Mitsubishi A6M) y finalmente una cifra que correspondía al número de versión: A6M1, A6M2, A6M3, A6M4, A6M5, A6M6, A6M7 y A6M8 en el caso del Mitsubishi A6M, pero las versiones A6M1, A6M4, A6M6 y A6M8 nunca entraron en servicio, se quedaron en el estado de prototipos experimentales. La primera letra indicaba el tipo de aparato, pero cuando un tipo de aparato se extrapolaba a partir de otro la letra original era conservada y la correspondiente al nuevo tipo de aparato se añadía al final. Por ejemplo el A6M2 fue extrapolado en una versión hidroavión de caza pero también en una versión biplaza de entrenamiento. El hidroavión de caza recibió el código de identificación A6M2-N ("N" para "hidroavión de caza") y a la versión de entrenamiento se la llamó A6M2-K ("K" para "avión de entrenamiento").

Código aliado
En el curso del año 1942, a medida que combatían cada vez más con los aviones japoneses los estadounidenses establecieron un código de identificación de los aviones nipones. Esencialmente los bombarderos recibían un nombre de pila femenino (por ejemplo "Betty" en el caso del bombardero de la Armada Mitsubishi G4M) y los cazas recibían un nombre de pila masculino (por ejemplo "Oscar" en el caso del caza del Ejército Nakajima Ki-43). El Mitsubishi A6M era un caza, así que se le atribuyó el nombre masculino de "Zeke", abreviación americana de "Ezekiel" ("Ezequiel" en castellano).

No se conoce con certeza la razón por la que se eligió este nombre en código. Es posible que el origen se encuentre en un personaje de los estudios Walt Disney. En 1933 Walt Disney ganó su segundo oscar por un cortometraje animado: The three little pigs (« Los tres cerditos »). En este corto de animación el Gran Lobo Feroz (Big Bad Wolf, único nombre oficial del personaje en 1933) intentaba comerse a los tres cerditos, pero sin conseguirlo nunca. La película tuvo tanto éxito que el público reclamaba sin cesar que se realizaran nuevas aventuras del lobo y los cerditos. Durante los años treinta, y en respuesta a esta demanda, Disney produjo hasta tres nuevos cortometrajes, y también una serie de comics que empezó en 1936 y en la que al personaje del lobo se le dio un nombre y un apellido: Zeke Midas. Cuando los pilotos americanos entraron por primera vez en contacto con el Zero (en 1941 y 1942), éste último los abatía sistemáticamente, este nuevo adversario aéreo parecía invencible y tan sólo verlo aparecer en el cielo podía sumirlos en el pánico. Es por eso que llamaron al Mitsubishi A6M "el Gran Lobo Feroz", en recuerdo del dibujo animado que habían visto cuando eran niños en 1933. Teniendo en cuenta este apodo dado al A6M por los propios pilotos americanos (y teniendo en cuenta también que éstos leían asiduamente los cómics de la época) tal vez el nombre en código Zeke apareciera como el más apropiado a la oficina estadounidense que atribuía esos nombres en código. No hay en cambio datos de que el nombre del personaje de Walt Disney sea realmente el que inspiró el nombre en código finalmente atribuido.

Dos versiones de Cero fueron sin embargo suficientemente diferentes de la forma general del avión como para que los americanos las confundieran con un nuevo tipo de aparato y les atribuyeran su propio código de identificación. A la versión de hidroavión de caza (A6M2-N) se la llamó Rufe y al A6M3-32 (cuyos bordes de ala eran rectos y no redondeados, lo que causó la confusión) se la llamó Hamp. A éste último se le llamó primero Hap, en honor al comandante en jefe de la USAAF, el general Henry Harley Arnold. Arnold tenía varios apodos pero Hap se le había quedado desde su infancia. Una tía suya lo llamaba siempre Happy ("contento", "feliz"), pero con el tiempo el apodo se le quedó abreviado en Hap. El general no apreció que se le diera su apodo a un avión japonés pues según él los pilotos americanos no se privarían de hacer bromas del tipo "acabo de derribar un Hap", haciendo en realidad referencia a su comandante en jefe. Arnold pidió pues que el código de identificación del supuesto nuevo avión japonés fuera cambiado y el servicio encargado de atribuir dichos códigos de identificación añadió una "m" en medio de la la palabra, bautizando Hamp al aparato, lo que en inglés no significa nada. Sólo más tarde los aliados se dieron cuenta de que en realidad se trataba de un Zeke, pero el nombre en código Hamp persistió en la jerga de los pilotos aliados para referirse al A6M3-32.

Características
El A6M era un monoplano de ala baja con estructura enteramente metálica y tren retráctil. El ala unía las ventajas de una notable ligereza con una elevada robustez a todo tipo de acrobacias, pero adolecía de una grave carencia de resistencia estructural tras ser dañada en combate, partiéndose con gran facilidad tras ser alcanzada por algunos disparos, lo que conllevaba una inmediata barrena y un incendio catastrófico de los depósitos alares de combustible.

Para evitar dar más peso al "Zero", en los primeros modelos no figuraban ni blindaje para el piloto ni depósitos de combustible auto sellantes, que no fueron introducidos hasta el tipo A6M5, ya avanzada la guerra.

El motor, inicialmente un Zuisei 13 de 780 HP, será pronto substituido (en las versions A6M2-11 y A6M2-21) por un Nakajima Sakae 12 de 980 HP. Las versiones A6M3, A6M5 y A6M7-62 fueron motorizadas con el Sakae 21, motor de 14 cilindros en doble fila de 1.130 HP equipado de un compresor de dos velocidades. Este último permitirá llegar a una velocidad de 560 km/h y a una autonomía de hasta 1.922 km en las diferentes variantes de A6M5, gracias al empuje adicional de sus tubos de escape, ausentes en versiones anteriores al A6M5. La única versión de Zero-sen en ser producida en serie con el Sakae 31 (también de 1.130 HP de potencia) fue el A6M7-63. El motor Nakajima Kinsei, de 1300 HP, fue integrado a la versión A6M8, pero esta última nunca fue fabricada en serie.

El armamento al principio más bien ligero, fue luego notablemente incrementado, pero será siempre inferior al americano, que tenía como arma básica la ametralladora de 12,7 mm (entre 6 y 8) mientras que el japonés se basaba generalmente en 4 armas, si no menos: 2 de 7,7 mm y o bien otras 2 de 13,2 mm o 2 cañones de 20 mm.

Dueño indiscutible del cielo durante el primer año de guerra, a partir de 1943 empezó a perder la supremacía aérea al aparecer cazas estadounidenses más potentes, como el Grumman F6F Hellcat. Era el principio de la derrota. Los últimos "Zero" participaron en los ataques "kamikaze" contra barcos norteamericanos y como interceptores contra las escuadrillas de Boeing B-29.

Variantes
A6M1

De esta variante se fabricaron dos prototipos, propulsados por un motor Mitsubishi Zuisei 13 de 780 hp. El primero de ellos voló en Kagamigahara el 1 de abril de 1939, demostrando unas cualidades extraordinarias, a excepción de su velocidad (489 km/h), que casi le hizo perder el contrato. Se probó una hélice de velocidad constante lo que le permitió una mejoría en las prestaciones globales, pero aún así, se necesitaba más potencia.

A6M2 Modelo 11

Versión inicial de producción impulsada por un motor Sakae 12 de 940 hp, con un armamento de 2 cañones de 20 mm en las alas y 2 ametralladoras de 7,7 mm; envergadura de 12 m y peso normal en despeque de 2410 kg; los aparatos iniciales del lote, así como los que, a partir del 22 º ejemplar de producción, incorporaron el larguero trasero reforzado, se denominaron A6M2 11.

A6M2 Modelo 21

A partir del número 65, las puntas alares podían plegarse de forma manual.

A6M2-K

Versión biplaza de entrenamiento con doble mando del A6M2.

A6M2-N

Versión hidro del A6M2 con un flotador principal y dos flotadores alares; peso normal en despegue 2460 kg.

A6M3 Modelo 32

Modelo mejorado, propulsado por motor Sakae 21 de 1130 hp, a partir del cuarto ejemplar, se incrementó la munición de los cañones de 20 mm; los últimos aparatos de la serie tenían las puntas de las alas cuadradas y una envergadura de 11 m, el peso normal en despegue era de 2544 kg.

A6M3 Modelo 22

Igual que el A6M3 Modelo 32, pero con una envergadura de 12,00 m.

A6M4 Modelo 41

Desfortunada versión experimental con motor Sakae turboalimentado.

A6M5 Modelo 52

Es un A6M3 mejorado con recubrimiento alar más grueso, puntas alares redondeadas y escapes de incremento de potencia, su peso normal en despegue es de 2733 kg.

A6M5a Modelo 52a (A6M5 Modelo 52 KO)

Derivado del A6M5 con revestimiento alar más grueso y con cañón Tipo 99 Modelo 2 Serie 3 mejorado.

A6M5b Modelo 52b (A6M5 Modelo 52 OTSU)

A6M5 mejorado con protección extra, sistema de extinción de incendios para los depósitos y una de las ametralladoras de 7,7 mm reemplazada por otra Tipo 3 de 13,2 mm

A6M5c Modelo 52c (A6M5 Modelo 52 HEI)

Modelo más mejorado, con dos ametralladoras Tipo 3 de 13,2 mm añadidas por fuera de los cañones alares, blindaje tras el piloto, mayor capacidad para combustible y afustes para ocho cohetes no guiados aire-aire de 10 kg.

A6M6 Modelo 53
A6M5c mejorado con motor Sakae 31 de 1.210 hp e inyección de agua/metanol, y depósitos alares autosellantes.
6M7 Modelo 62
M7 Modelo 63

Versión de bombardeo en picado del A6M6c, prevista para su empleo en pequeños portaaviones; provisión para una bomba de 250 kg y soportes subalares para dos depósitos de 350 litros de combustible.

A6M8c Modelo 64
Modelo mejorado con motor Kinsei 62 de 1560 hp; desprovisto de armas en el capó del motor, y con mejor protección; peso normal en despegue 3150 kg.

sábado, 10 de septiembre de 2011

La Lista Negra



Black Book / Zwartboek
Dir. Paul Verhoeven 145 min. Holanda – Bélgica – Inglaterra – Alemania

Intérpretes: Carice van Houten (Rachel/Ellis), Sebastian Koch (Ludwig Müntze), Thom Hoffman (Hans Akkermans), Halina Reijn (Ronnie), Waldemar Kobus (Günther Franken), Derek de Lint (Gerben Kuipers), Christian Berkel (General Käutner), Dolf de Vries (Notary Smaal)

Estreno en el Perú: 27 de diciembre de 2007

Una primera característica de esta película es su puesta en escena realista y objetiva, centrada en la narración misma y donde los sentimientos de los protagonistas aparecen semi ocultos todo el tiempo; debido a la omnipresencia del contexto de la guerra y, luego, del terror de la posguerra. Seremos testigos, entonces, del relato de una especie de Mata Hari judía-holandesa implicada en una triple persecución –como judía, como espía y como presunta traidora– en un enrevesado thriller histórico dirigido con maestría por Paul Verhoeven. Es una película que profundiza en sus fuentes reales e históricas de una manera más rica y, a la vez, cuestionadora; porque, como sabemos, la realidad siempre superará a cualquier ficción. Lo cual es aun más válido en el caso de la realidad de la guerra.



Este filme empieza en un kibbutz israelí en 1956, donde una turista de visita en tierra santa se encuentra con una amiga judía que conoció en Holanda, durante la guerra. A partir de este encuentro, Ellis DeVries –seudónimo de Rachel Stein (interpretada por Carice van Houten)– empieza a recordar su extraordinaria aventura de poco más de una década atrás, hacia el fin de la segunda guerra mundial y cuando los nazis aceleraban su obsesiva carrera para asesinar a los judíos durante su retirada definitiva. Seremos testigos, entonces, del relato de una especie de Mata Hari judía-holandesa implicada en una triple persecución –como judía, como espía y como presunta traidora– en un enrevesado thriller histórico dirigido con maestría por Paul Verhoeven.

Una primera característica de esta película es su puesta en escena realista y objetiva, centrada en la narración misma y donde los sentimientos de los protagonistas aparecen semi ocultos todo el tiempo; debido a la omnipresencia del contexto de la guerra y, luego, del terror de la posguerra. Y es que el conflicto no puede ser más agudo: Rachel (o Ellis) es una judía que debe unirse a la resistencia holandesa para salvar el pellejo de los nazis, hasta convertirse en una espía y luego en una, hasta cierto punto, contraespía; todo ello sazonado con desoladoras escenas bélicas, cadáveres exhibidos en diversas circunstancias y desnudos explícitos puestos al servicio de un sexo frío y por momentos escalofriante. No obstante, el filme nunca cae en el morbo ni se solaza en un enfoque de ultraviolencia. Su gran mérito es utilizar escenarios realistas y centrarse en un guión sabiamente armado para presentar claramente los continuos e inesperados giros del insólito relato –saturados de dilemas políticos y éticos–, manteniendo el interés hasta el final.

Dado que al inicio del filme prácticamente se nos presenta su epílogo –mostrándonos parte del desenlace–, el reto del director consiste en organizar el argumento en torno a averiguar quién es el traidor en toda esta historia; en un contexto en que el “blanco contra negro” inicial van orientándose cada vez más hacia los grises y una penumbra (física y emocional) permanente; y donde pareciéramos estar en esas situaciones borgianas donde se confunden héroe y traidor todo el tiempo. La acción transcurre muchas veces de noche, en refugios clandestinos (que incluso en tiempos de paz nos remiten a la muerte) y en unos relativamente brumosos canales que caracterizan el paisaje de la costa holandesa; ello acompañado por una música apropiada para marcar la tensión y sobresaltos del relato. Con la ventaja de que la acción se desarrolla en un relativamente corto, pero intenso, período de tiempo: los meses finales de la segunda guerra mundial. Pero no se trata aquí sólo de la maestría del guionista Gerard Soeteman, sino del enfoque político e histórico complejo –y provocador– que encierran las situaciones planteadas y resueltas en una película que, desde el comienzo, informa estar basada en hechos reales.

La situación inicial pareciera ser la del Diario de Ana Frank; es decir, el de una refugiada judía que es protegida por familias holandesas. No obstante, la protagonista sufrirá, incluso en ese contexto, los prejuicios no sólo de los nazis, sino también los de sus católicos protectores y (cuando debe unirse a la resistencia) correligionarios. Y, de hecho, esto se entremezcla con las contradicciones generadas en el propio movimiento antifascista a partir del robo a los judíos ricos que buscaban escapar de la persecución nazi. El examen de esta situación va mucho más allá de la visión más simplista y limitada que presenta, por ejemplo, La lista de Schindler, y se aproxima –en este aspecto– a la radicalidad de la película húngaro-alemana La canción del pianista. Por otra parte, las oscuras componendas y traiciones que corroyeron a la resistencia en los países ocupados por Hitler que presenta la película que comentamos, nos recuerda también a El ejército de las sombras de Jean Pierre Melville; cuyos claroscuros están quizás más acentuados en este filme de Verhoeven. Igualmente, encontramos aquí la misma relación sentimental entre el amo y la esclava que caracteriza a la polémica Portero de noche, de Liliana Cavani; y, por el bando nazi, el tipo de conflicto que se presenta también en La caída, el filme de Oliver Hirschbiegel que narra los últimos días del dictador alemán. Cabe precisar que si bien La lista negra puede incluir todas estas ricas y polémicas referencias –brillantemente compactadas e integradas, y con una sólida cohesión dramática–, se trata de una película sustancialmente distinta a las mencionadas. Es una película que profundiza en sus fuentes reales e históricas de una manera más rica y, a la vez, cuestionadora; porque, como sabemos, la realidad siempre superará a cualquier ficción. Lo cual es aun más válido en el caso de la realidad de la guerra.

Y aquí entramos a otro de los grandes aportes de la película que comentamos; es decir, su enfoque sobre la guerra. Posiblemente esta es una de las obras en las que se muestra cómo la guerra saca a flote lo peor del ser humano y cómo eso puede llegar a estar por encima de los valores positivos que pueden asociarse con las causas y banderas en disputa; más aun, las situaciones límite generan en los bandos en pugna la necesidad de preservar la vida humana. En este contexto, nuestra heroína, como bien dice el afiche de la película, “con tal de sobrevivir será capaz de todo”. Y, en realidad, todos los personajes deberán ser “capaces de todo” y renunciar a convicciones, desobedecer órdenes, someterse a poderes que no controlan, ser traicionados y sacrificar su vida en muchos casos inútilmente. Volviendo a la situación de Ellis, ella requiere y busca afecto y compañía, pero nunca podrá tenerlos; siempre deberá ocultar sus verdaderos sentimientos o limitarlos a relaciones fugaces con finales trágicos. No obstante, ella no teme tomar iniciativas en el terreno sexual y sentimental; las que constituyen el componente más provocador y polémico de la película, ya que describen su capacidad de agencia para sobrevivir en un contexto vital extremadamente adverso. Paralelamente, deberá soportar todo tipo de situaciones humillantes y peligrosas; viviendo al borde de la muerte, aunque siempre desafiante.

También son enjuiciadas las consecuencias de la guerra, la situación reinante con la llegada de la paz; en la que, no en vano, nuestra heroína dirá “jamás he tenido tanto miedo de ser liberada”. (Situación parecida –aunque ignorada– por los cientos de miles de prisioneros soviéticos en los campos de concentración alemanes que, al ser liberados tras la guerra, pasaron directamente al Gulag stalinista.) La protagonista misma deberá luchar por su vida y demostrar su inocencia hasta el final. Pero incluso entonces, el filme concluye con un final abierto que es todo un acierto pues coloca esta tremenda historia en un contexto histórico aun mayor… y actual.

Desde un punto de vista político, es una de las pocas películas en la que vemos a los judíos –al menos a una de ellos– asumir una posición de activa lucha contra los nazis. Pero tal compromiso obedece a un enfoque muy personal de Verhoeven, ceñido –aparentemente– a los hechos narrados por la protagonista. En ese sentido, vemos que la protagonista se defiende y soporta todo (y “será capaz de todo”) para defender su condición de judía. Tanto así que ha invertido lo recuperado en Europa para construir un kibbutz en honor a su familia en Israel. Esto supone una toma de posición a favor del Estado judío, pero también insinúa otra lectura que podría ofrecer el filme, es decir, que los judíos han tenido que “ser capaces de todo” para sobrevivir al Holocausto y la persecución. Rachel Stein podría simbolizar entonces a quienes, como Menájem Beguin, fueron “capaces de todo” (léase, acciones terroristas) en nombre de la “sobrevivencia” de esa nación. En otras palabras, la película podría estar del lado de los “halcones”, los fundamentalistas y los guerreristas más radicales en Israel; además, por que muestra la doble discriminación (la de ambos bandos) que sufre la heroína por ser judía. Aunque, por otro lado, ella exhibe un relativismo moral (aunque aparentemente justificado por las circunstancias) que les podría resultar inaceptable.

En ese sentido, merece una mención especial la presencia de un personaje secundario de la resistencia, quien podría representar ese tipo de temperamento político conservador; y del que Verhoeven se sirve para introducir un elemento irónico para oxigenar las brutales tensiones del filme. Es el ayudante de Akkermans, quien teme matar por razones morales y siente todo tipo de remordimientos ante la posibilidad de hacerlo o de que ello simplemente ocurra; sin embargo, en cierto momento, “cose” a balazos a un enemigo, únicamente porque “maldijo”. Hay en este abrupto cambio de comportamiento una sutil puntualización del director para soportar su cuestionamiento hacia las posturas rígidamente morales y religiosas (blanco contra negro) a favor de un comportamiento más flexible, condicionado por las circunstancias de la guerra; el cual es vívidamente defendido por la protagonista.

Quisiera concluir observando que entre Rachel Stein y la protagonista del filme peruano Madeinusa hay algunos puntos de contacto. En primer lugar, ambas están fuertemente condicionadas ya sea por el contexto bélico (pero también de persecución religiosa), como por el cultural. Y ambas son mujeres que –sin poder (ni querer, en el caso de Madeinusa) romper estos condicionamientos– toman iniciativas transgresoras, tienen agencia y utilizan su condición (de género subordinado) para alcanzar sus objetivos. En tal sentido, ambas películas rompen esquemas (por ejemplo, en el plano del comportamiento sexual) y cuestionan sentidos comunes establecidos; sin preocuparse con chocar con lo “políticamente correcto”. Aquellos que cuestionaron Madeinusa por “racista” pueden comprobar que es posible hacer películas aún más provocadoras, que se prestan a interpretaciones más diversas y contrapuestas y que presentan dilemas aun más amplios (por el contexto histórico mundial en el que han transcurrido y transcurren hasta hoy); como es el caso de La lista negra.